En el seminario “Los desafíos del sistema fiscal en México”, organizado por la Comisión Independiente para la Igualdad con Justicia Fiscal (Cijuf) en colaboración con el Centro de Estudios Económicos de El Colegio de México, especialistas de instituciones nacionales e internacionales advirtieron que México podría enfrentar una crisis fiscal que comprometa su desarrollo y profundice las desigualdades.
El diagnóstico es contundente: con una recaudación de apenas 17.9% del PIB, muy por debajo del 33.9% de la OCDE, y una deuda pública que supera 50% del PIB, México enfrenta un margen de maniobra muy estrecho en lo fiscal. Esta insuficiencia de recursos obliga a recortar la inversión pública, impide que se provean servicios esenciales y limita las posibilidades de crecer y reducir las desigualdades.
Durante el seminario, se destacaron cinco dimensiones clave que hacen indispensable una reforma fiscal estructural:
Los especialistas advirtieron que postergar la inminente reforma fiscal incrementa el riesgo de ajustes severos en el futuro. El consenso tras el seminario fue que una reforma fiscal progresiva es el único camino viable para atender demandas sociales insatisfechas y financiar la inversión que México necesita para alcanzar la prosperidad compartida.